El 15 de agosto de 1977, el radiotelescopio Big Ear de la Universidad Estatal de Ohio estaba escuchando el cielo en busca de señales de radio raras. Días después, Jerry Ehman revisaba el listado del receptor y se topó con una secuencia de caracteres: 6EQUJ5. Al lado escribió a bolígrafo: Wow! Esa anotación se hizo famosa. Casi 50 añosSigue leyendo «La señal Wow!: 72 segundos que nadie ha vuelto a oír»