¡Vaya lío de cables!

¡Cuánto tiempo! El título de este nuevo post se acerca mucho a lo que se refieren muchos clientes cuando estoy delante de un montón de cables de muchos colores. ¿Cómo sabes para qué sirve cada uno?

Muchas veces lo pienso, por mucha experiencia que vayas adquiriendo… hay instalaciones que siempre te sorprenden. Tubos para arriba, tubos para abajo… debería de venir de arriba y entra al registro por debajo… vaya, el dia a dia de un técnico de telecomunicaciones. Lo del “integrador de telecomunicaciones” lo dejamos para otro episodio. 

A lo que instalaciones de antena se refiere, el lío de cables se suele presentar en las propias viviendas de los clientes. En obra nueva no hay problema ya que hay que respetar la norma ICT-2 y todo va centralizado en el punto de acceso al usuario. Y la maraña de cables hay veces que cobra vida entre coaxiales, cables de cobre y fibra óptica.

Antiguamente, las instalaciones de antena iban y de hecho van en cascada de piso a piso y en algunos casos, por el exterior por falta de canalización. En el interior de cada casa y partiendo del punto principal, se van creando nuevos puntos que van de estancia en estancia. Ni os imagináis el laberinto a seguir para solucionar averías dentro de las viviendas.

Y nos metemos en la aventura de los porteros/videoporteros. Os pongo en situación, instalación de portero convencional de 4 hilos más la llamada, y multiplicar esa llamada por número de viviendas. Para una instalación de 40 vecinos, nos juntamos con 46 cables de colores como mínimo… introduzcan emoticono de explosión de cabeza. Ahí es donde entra el título de este post, ¡Vaya lío de cables! ¿Cómo te entiendes?

Ahí va el truco. Generalmente se intenta jugar con la sección de los cables, colocando los de menor sección para los comunes que son 4 y los de llamada de un grosor superior. O separando por mangueras, la de 6 hilos ocupa los comunes y varias de 12 las llamadas.

Por suerte, la tecnología evoluciona y los nuevos videoporteros solo necesitan dos cables para transmitir todo. Audio, video, apertura de puerta… todo viaja en un bus de dos hilos que ni siquiera tienen polarización, no hay positivo ni negativo. El punto positivo es que ya no es necesario el cable coaxial para el video, y que complicaba mucho la realización de muchas instalaciones por no disponer de espacio en las canalizaciones.

Si habéis llegado hasta aquí, gracias por leerme y un saludo desde los tejados

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